Dia Nacional de la Zalsa (horizontal-x3)
En el estadio, se podían ver jóvenes entre los quince y treinta y cinco años gozando de la jornada musical. (Juan Luis Martínez Pérez)

El “Día Nacional de la Zalsa” no es un evento al que los puertorriqueños asistan por casualidad o porque quieren pasar un buen rato, sino que es una tradición de miles de familias puertorriqueñas que lo consideran parte misma de lo que es ser boricua.

Ayer a tempranas horas de la mañana, ya miles de personas se encontraban en las afueras del estadio Hiram Birthorn haciendo turno para formar parte del espectáculo que reunió a una gran cantidad de voces emblemáticas del género en la Isla, en una edición que fue dedicada al sonero con más de 40 años de trayectoria, Gilberto Santa Rosa.

Entre éstos estaba Carlos Ortiz de 51 años residente de Salinas quien contó que se levanta y se acuesta a dormir escuchando salsa. Sin embargo, no pudo decirle a este medio cuál era su cantante favorito o a quién venía a ver ya que para él todos los presentes eran buenos.

“Yo voy a festivales de salsa desde que se celebraban en Boquerón y seguiré asistiendo”, com

Contrario a Ortiz, otros sí expresaron cuáles eran sus preferencias musicales en la salsa. Por ejemplo, Jesús Manuel de 55 años señaló que le daba mucha alegría que este año se le dedicase la celebración a Gilberto, pero para él “los mejores de todos los tiempos son Héctor Lavoe, al menos como cantante, e Ismael Rivera como sonero”.

Habiendo dicho esto, Manuel añadió que lleva asistiendo este espectáculo desde que comenzó en los años 80.

Otro que ha dicho presente por décadas al homenaje a la música tropical es el sanjuanero Roberto Luna de 40 años quien se crio escuchando salsa en Barrio Obrero, Santurce.

Sin embargo, Luna señaló que todos los años se viven experiencias distintas ya que la salsa es un “paraíso”.

Vestidos con la bandera de los pies a la cabeza

Durante la celebración, hubo varios grupos de personas que vistieron boinas, camisas y pantalones con la bandera de Puerto Rico.

Uno de estos era Luis Ortiz de 43 años residente de Santa Isabel. El fanático llegó al evento a las 7:00 a.m. con una camisa, un pantalón, unas maracas y una sombrilla con la monoestrella. “Vengo a ver a Ray de la Paz, Tito Allen y Adalberto Santiago”, declaró.

Las maracas que cargaba se transformaron en una sensación desde que abrieron los portones del estadio Hiram Birthorn  y el público se encontró con una mesa que vendía las nuevas maracas “Gilberto por Gilberto”.

“¿En cuánto salen estas plateadas?”, preguntaban los fanáticos fervientes de Santa Rosa.

La juventud dice presente

A pesar de que la salsa es un fenómeno musical cuyo nacimiento se traza a mediados del pasado siglo, los padres de las nuevas generaciones de puertorriqueño se han encargado de pasar el amor por este son caribeño. Si bien, a veces se hadicho que la salsa se ha quedado sumida en la nostalgia de tiempos pasados, es evidente un resurgir. La juventud está bailando salsa.

En el estadio, se podían ver jóvenes entre los quince y treinta y cinco años gozando de la jornada musical.

Una de éstas era Amy Rosado de 32 años residente de Carolina que hace tres años comenzó a tomar clases de salsa en “Los gigantes de la salsa” con el maestro Pedro Rodríguez.

Desde entonces, la joven asiste al Día Nacional para practicar lo aprendido.

Igualmente, lo hace la joven cagüe?ña de 25 años Ashleen M. Osorio que asiste al evento desde que tiene ocho años cuando aprendió a amar la salsa.

“Para mí es un ambiente bien tranquilo y diferente donde aprecio varias culturas”, explicó.

entó el hombre que fue acompañado por cinco de sus vecinos tan “cocolos” como él.